lunes, 25 de marzo de 2013

RECUPERACIÓN CUARTO A Y B

ESTIMADOS ESTUDIANTES, ESPERO QUE TENGAN UNA FELIZ SEMANA SANTA LLENA DE AMOR Y REFLEXIÓN. POR FAVOR PRESENTAR TRABAJO DE RECUPERACIÓN EN EL CUADERNO Y COMO TÍTULO ESPECIFICAR QUE ES RECUPERACIÓN.


1. Escribe un registro de experiencia de un suceso que te haya ocurrido durante la semana santa.

2. Realiza la siguiente lectura, elabora en tu cuaderno una lista de adjetivos y verbos que encuentres en ella.

 “Niños cargadores del mercado”,

En estos mercados, y sobre

Todo en los mayoristas, encontramos

Niños trigueños, morenos

Y blanquiñosos que

Sudorosos y delgados empujan

Con esfuerzo grandes

Carretas, entre el tumulto de

Gente y vehículos. Soportan

La fatiga, los empujones e insultos,

Mientras llevan los productos

Hasta los microbuses y camionetas

Para ganarse unos soles

Al día.

Estos niños trabajan agrupados, comen juntos y algunos van

A la escuela, pero la mayoría no. Además están expuestos a

Muchos riesgos, como las lesiones y deformaciones de su cuerpo,

Los maltratos de los carretilleros mayores, la explotación de los

Comerciantes que les hacen trabajar en exceso y a veces los está -

Fan no pagándoles, además sufren los asaltos de “rateros” que les

Quitan los ingresos del día.

3. Recuerda que la narración tiene momentos que son el inicio, nudo y desenlace. Lee el siguiente cuento, identifica los momentos de la narración y escríbelos en tu cuaderno.

Jorge y Gloria

“Jorge y Gloria eran novios. N-o-v-i-o-s. ¡De veras! Eran novios tan secretos –tan completamente en secreto– que después de un tiempo TODOS lo sabían.”
Las historias de amor casi siempre son muy interesantes. Quizás porque tienen algo de misterio que se antoja descubrir: las emociones de los demás. Más aún si se trata de niños. ¿Qué sienten los novios? ¿Cómo es el amor entre niñas y niños? ¿Entre ellos, siempre se aman igual?
La primera mirada, el primer contacto, son una aventura. El encanto con el cabello y la mirada de ella, el arrobamiento con las palabras de él. Y... lo más emocionante, entre otras cosas, ¡el primer beso!
“La primera vez que se besaron fue detrás de unos arbustos en el parque. Encima de ellos colgaba la luna en un árbol. Los ángeles cantaban a lo lejos. Parecía que...”
Aunque al principio todo parece felicidad, algo inesperado sucede, sin lugar a dudas:
“Gloria miró: el perro se levantó y puso las patas delanteras en los hombros de Jorge y movió la cola como un huracán. El perro lamió a Jorge en la cara. El perro lo lamió y
borró los besos de Gloria, y Jorge se lo permitió. Gloria sintió frío en su mano, aunque la había cerrado sobre la mano ausente de Jorge.”
En este libro como en muchas historias de amor, a pesar de los pesares, el final puede ser ¡muy, muy interesante! Tanto que en la cabeza ronda una pregunta de pocas palabras y mucha adrenalina ¿qué hacen unos novios, Jorge y Gloria, solos en el parque?

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Tormod Haugen, “Jorge y Gloria” en Amor y dolor. México, SEP-Fundación Juan Rulfo, 1999.

 

viernes, 22 de marzo de 2013

RECUERACION QUINTO A Y B

MIS QUERIDOS ESTUDIANTES, RECUERDEN QUE DEBEN ENTREGAR EL TRABAJO EN HOJAS BLANCAS Y CARPETA DE PRESENTACIÓN, NO OLVIDEN TENER UNA BUENA LETRA Y ORTOGRAFIA. LEAN BIEN, CON CALMA Y VERAN QUE LES A IR BIEN.

ESPERO QUE A PESAR DE TENER COMPROMISOS ACADÉMICOS DESCANSEN Y RECARGUEN PILAS, QUE TENGAN UNA SEMANA SANTA LLENA DE AMOR Y MUCHA REFLEXION, LOS QUIERO.
 
Después de leer el texto “Comienza la carrera espacial a Marte”, Raúl escribió lo siguiente. Léelo y responde las preguntas correspondientes.

UN ASTRONAUTA MEXICANO EN MARTE

Por Raúl

Recientemente el astronauta mexicano José Hernández Moreno viajó en una misión espacial del transbordador Discovery. Como es ingeniero, hizo experimentos en el espacio para estudiar cambios ambientales.

Según lo que investigué, permaneció en el espacio varios días en compañía de otros astronautas. Cada uno llevaba una misión que cumplir.

Cuando regresó a nuestro país, propuso la creación de la Agencia Espacial Mexicana, que será el organismo encargado de impulsar, coordinar y fomentar todo lo relacionado con la investigación espacial para nuestro país.

México no está fuera de los viajes espaciales y estoy seguro de que si las niñas y los niños de mi generación estudiamos y nos preparamos mucho, cuando los viajes tripulados a Marte sean una realidad, alguno de nosotros podrá participar en ellos.

1. ¿Qué hizo Hernández durante su misión a bordo del transbordador espacial Discovery?

A) Estudiar los cambios climáticos.

B) Prepararse para la misión tripulada a Marte.

C) Proponer la creación de la Agencia Espacial Mexicana.

D) Impulsar lo relacionado con la investigación espacial en nuestro país

2. ¿En qué párrafo se define cuál será la función de la Agencia Espacial Mexicana?

A) El primero.

B) El segundo.

C) El tercero.

D) El cuarto.

3. De acuerdo con el texto de Raúl, ¿qué hizo José Hernández durante su misión a bordo del transbordador espacial Discovery?

A) Estudiar los cambios climáticos.

B) Prepararse para la misión tripulada a Marte.

 

C) Proponer la creación de la Agencia Espacial Mexicana.

D) Impulsar lo relacionado con la investigación espacial en nuestro país.

4. Lee otra vez la siguiente parte del escrito de Raúl:

“Cuando regresó a nuestro país propuso la creación de la Agencia Espacial Mexicana…”.

¿Cuál de las siguientes opciones contiene una expresión que podría sustituir a la palabra “cuando” sin alterar el sentido del texto?

A) Después de que

B) Por otra parte

C) Por lo tanto

D) Finalmente

5. Copia el siguiente texto, lee y subraya los adjetivos.

PLATERO Y YO

Juan Ramón Jiménez

Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que

no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de

cristal negro. Lo dejo suelto y se va al prado, y acaricia tibiamente con su hocico, rozándolas

apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas... Lo llamo dulcemente: "¿Platero?", y viene a

mí con un trotecillo alegre que parece que se ríe, en no sé qué cascabeleo ideal...

Come cuanto le doy. Le gustan las naranjas mandarinas, las uvas moscateles, todas de

ámbar; los higos morados, con su cristalina gotita de miel...

Es tierno y mimoso igual que un niño, que una niña...; pero fuerte y seco por dentro, como de

piedra... Cuando paseo sobre él, los domingos, por las últimas callejas del pueblo.

6. Recuerda el cuenta de “Nadie quiere jugar conmigo” de Gabriela Keselman, elabora su estructura narrativa teniendo en cuenta momentos y elementos de la narración.

7. ¿A qué clase de cuento pertenece “Nadie quiere jugar conmigo”?

8. Lee y responde:

EL NIÑO PEQUEÑO

Helen Buckley

Una vez un niño pequeño fue a la escuela. Era bastante pequeño y era una escuela bastante grande. Pero cuando el niño pequeño descubrió que podía entrar a su salón desde la puerta que daba al exterior, estuvo feliz y la escuela ya no parecía tan grande.

Una mañana, luego de haber estado un tiempo en la escuela, la maestra dijo: “Hoy vamos a hacer un dibujo”. ¡Qué bueno!, pensó el pequeño. Le gustaba hacer dibujos. Podía hacerlos de todas clases: leones y tiburones, pollos y vacas, trenes y barcos; y sacó su caja de crayones y empezó a dibujar.

Pero la maestra dijo: ¡Esperen!, aún no es tiempo de empezar y esperó a que todos estuvieran listos. Ahora, dijo la maestra, vamos a dibujar flores. ¡Qué bien!, pensó el pequeño, le gustaba hacer flores y empezó a hacer unas flores muy bellas con sus crayones rosados, naranjas y azules.

Pero la maestra dijo: ¡Esperen!, yo les enseñaré cómo. Y era roja, con el tallo verde. Ahora, dijo la maestra, ya pueden empezar. El pequeño miró la flor que había hecho la maestra, luego vio la que él había pintado, le gustaba más la suya, mas no lo dijo. Sólo volteó la hoja e hizo una flor como la de la maestra. Era roja, con tallo verde.

Otro día, cuando el pequeño había abierto la puerta desde afuera, la maestra le dijo: “hoy vamos a hacer algo con arcilla”. ¡Qué bien!, pensó el pequeño, le gustaba la arcilla. Podía hacer toda clase de cosas con la arcilla: empezó a estirar y revolver su bola de arcilla.

Pero la maestra dijo: ¡Esperen, aún no es tiempo de empezar! Y esperó a que todos estuvieran listos. Ahora, dijo la maestra, vamos a hacer un plato. ¡Qué bien!, pensó el pequeño. Le gustaba hacer platos y empezó a hacer algunos de todas formas y tamaños. Entonces la maestra dijo, ¡Esperen!, yo les enseñaré cómo. Y les enseñó cómo hacer un solo plato hondo. Ahora, dijo, ya pueden empezar.

Y muy pronto, el pequeño aprendió a esperar y a ver y a hacer cosas iguales, y muy pronto no hacía cosas de él solo.

Luego sucedió que el niño y su familia se mudaron a otra ciudad y el pequeño tuvo que ir a otra escuela. Esta escuela era más grande que la otra y no había puerta del exterior hacia el salón. Tenía que subir grandes escalones y caminar un corredor grande para llegar a su salón.

Y el primer día que estuvo allí, la maestra dijo: “Hoy vamos a hacer un dibujo”. ¡Qué bien!, pensó el pequeño y esperó a que la maestra le dijera qué hacer.

Pero la maestra no dijo nada, solo caminaba por el salón. Cuando llegó con el niño, le dijo: “¿No quieres hacer un dibujo?”, “Sí”, contestó el niño, “¿Qué vamos a hacer?”.

No sé hasta que lo hagas, dijo la maestra. “¿Cómo lo hago?”, preguntó el niño. “Como quieras”, dijo la maestra. “¿Cualquier color?”, preguntó el niño. “Cualquier color”, dijo la maestra. “Si todos usaran los mismos colores, ¿cómo sabría yo quién hizo qué y cuál era cuál?”. “No sé”, contestó el niño y empezó a hacer una flor roja con un tallo verde.

a. ¿Qué le pasó al niño la primera vez que la maestra le dijo que iban a hacer un dibujo?

b. ¿Cómo esperaba la maestra que fueran los dibujos de las flores?

c. ¿Qué quería la maestra que moldearan en arcilla?

d. ¿Cómo aprendió a hacer las cosas el niño?

e. ¿Qué le sucedió al niño en la segunda escuela cuando la maestra pidió a los niños que dibujaran?

f. ¿Por qué cree usted que el niño reaccionó de ese modo en la nueva escuela?

g. ¿Por qué la maestra de la nueva escuela dejaba que los niños dibujaran lo que quisieran?

h. ¿Cuál cree usted que es la mejor actitud de enseñanza en la escuela, la de la primera o la de la segunda maestra? ¿Por qué?

9. Escoge dos personajes de tu preferencia y crea un diálogo entre ellos, no olvides hacer uso del guión.

10. Crea una historieta de tu descanso durante la semana santa de tres viñetas, usa globos y onomatopeyas.

sábado, 9 de marzo de 2013

COMPROMISO QUINTO A Y B

QUERIDOS ESTUDIANTES: DESARROLLEN LA SIGUIENTE ACTIVIDAD TENIENDO EN CUENTA LA HISTORIA DE CENICIENTA. TALLER COMPRENSION LECTORA - LA CENICIENTA 1. Realiza la lectura, luego resuelve en el cuaderno de Español o escritura. Había una vez un gentilhombre que se casó en segundas nupcias con una mujer, la más altanera y orgullosa que jamás se haya visto. Tenía dos hijas por el estilo y que se le parecían en todo. El marido, por su lado, tenía una hija, pero de una dulzura y bondad sin par; lo había heredado de su madre que era la mejor persona del mundo. Junto con realizarse la boda, la madrasta dio libre curso a su mal carácter; no pudo soportar las cualidades de la joven, que hacían aparecer todavía más odiables a sus hijas. La obligó a las más viles tareas de la casa: ella era la que fregaba los pisos y la vajilla, la que limpiaba los cuartos de la señora y de las señoritas sus hijas; dormía en lo más alto de la casa, en una buhardilla, sobre una mísera pallasa, mientras sus hermanas ocupaban habitaciones con parquet, donde tenían camas a la última moda y espejos en que podían mirarse de cuerpo entero. La pobre muchacha aguantaba todo con paciencia, y no se atrevía a quejarse ante su padre, de miedo que le reprendiera pues su mujer lo dominaba por completo. Cuando terminaba sus quehaceres, se instalaba en el rincón de la chimenea, sentándose sobre las cenizas, lo que le había merecido el apodo de Culocenizón. La menor, que no era tan mala como la mayor, la llamaba Cenicienta; sin embargo Cenicienta, con sus míseras ropas, no dejaba de ser cien veces más hermosa que sus hermanas que andaban tan ricamente vestidas. Sucedió que el hijo del rey dio un baile al que invitó a todas las personas distinguidas; nuestras dos señoritas también fueron invitadas, pues tenían mucho nombre en la comarca. Helas aquí muy satisfechas y preocupadas de elegir los trajes y peinados que mejor les sentaran; nuevo trabajo para Cenicienta pues era ella quien planchaba la ropa de sus hermanas y plisaba los adornos de sus vestidos. No se hablaba más que de la forma en que irían trajeadas. -Yo, dijo la mayor, me pondré mi vestido de terciopelo rojo y mis adornos de Inglaterra. -Yo, dijo la menor, iré con mi falda sencilla; pero en cambio, me pondré mi abrigo con flores de oro y mi prendedor de brillantes, que no pasarán desapercibidos. Manos expertas se encargaron de armar los peinados de dos pisos y se compraron lunares postizos. Llamaron a Cenicienta para pedirle su opinión, pues tenía buen gusto. Cenicienta las aconsejó lo mejor posible, y se ofreció incluso para arreglarles el peinado, lo que aceptaron. Mientras las peinaba, ellas le decían: -Cenicienta, ¿te gustaría ir al baile? -Ay, señoritas, os estáis burlando, eso no es cosa para mí. -Tienes razón, se reirían bastante si vieran a un Culocenizón entrar al baile. Otra que Cenicienta les habría arreglado mal los cabellos, pero ella era buena y las peinó con toda perfección. Tan contentas estaban que pasaron cerca de dos días sin comer. Más de doce cordones rompieron a fuerza de apretarlos para que el talle se les viera más fino, y se lo pasaban delante del espejo. Finalmente, llegó el día feliz; partieron y Cenicienta las siguió con los ojos y cuando las perdió de vista se puso a llorar. Su madrina, que la vio anegada en lágrimas, le preguntó qué le pasaba. -Me gustaría... me gustaría... Lloraba tanto que no pudo terminar. Su madrina, que era un hada, le dijo: -¿Te gustaría ir al baile, no es cierto? -¡Ay, sí!, -dijo Cenicienta suspirando. -¡Bueno, te portarás bien!, -dijo su madrina-, yo te haré ir. La llevó a su cuarto y le dijo: -Ve al jardín y tráeme un zapallo. Cenicienta fue en el acto a coger el mejor que encontró y lo llevó a su madrina, sin poder adivinar cómo este zapallo podría hacerla ir al baile. Su madrina lo vació y dejándole solamente la cáscara, lo tocó con su varita mágica e instantáneamente el zapallo se convirtió en un bello carruaje todo dorado. En seguida miró dentro de la ratonera donde encontró seis ratas vivas. Le dijo a Cenicienta que levantara un poco la puerta de la trampa, y a cada rata que salía le daba un golpe con la varita, y la rata quedaba automáticamente transformada en un brioso caballo; lo que hizo un tiro de seis caballos de un hermoso color gris ratón. Como no encontraba con qué hacer un cochero: -Voy a ver -dijo Cenicienta-, si hay algún ratón en la trampa, para hacer un cochero. -Tienes razón, -dijo su madrina-, anda a ver. Cenicienta le llevó la trampa donde había tres ratones gordos. El hada eligió uno por su imponente barba, y habiéndolo tocado quedó convertido en un cochero gordo con un precioso bigote. En seguida, ella le dijo: -Baja al jardín, encontrarás seis lagartos detrás de la regadera; tráemelos. Tan pronto los trajo, la madrina los trocó en seis lacayos que se subieron en seguida a la parte posterior del carruaje, con sus trajes galoneados, sujetándose a él como si en su vida hubieran hecho otra cosa. El hada dijo entonces a Cenicienta: -Bueno, aquí tienes para ir al baile, ¿no estás bien aperada? -Es cierto, pero, ¿podré ir así, con estos vestidos tan feos? Su madrina no hizo más que tocarla con su varita, y al momento sus ropas se cambiaron en magníficos vestidos de paño de oro y plata, todos recamados con pedrerías; luego le dio un par de zapatillas de cristal, las más preciosas del mundo. Una vez ataviada de este modo, Cenicienta subió al carruaje; pero su madrina le recomendó sobre todo que regresara antes de la medianoche, advirtiéndole que si se quedaba en el baile un minuto más, su carroza volvería a convertirse en zapallo, sus caballos en ratas, sus lacayos en lagartos, y que sus viejos vestidos recuperarían su forma primitiva. Ella prometió a su madrina que saldría del baile antes de la medianoche. Partió, loca de felicidad. El hijo del rey, a quien le avisaron que acababa de llegar una gran princesa que nadie conocía, corrió a recibirla; le dio la mano al bajar del carruaje y la llevó al salón donde estaban los comensales. Entonces se hizo un gran silencio: el baile cesó y los violines dejaron de tocar, tan absortos estaban todos contemplando la gran belleza de esta desconocida. Sólo se oía un confuso rumor: -¡Ah, qué hermosa es! El mismo rey, siendo viejo, no dejaba de mirarla y de decir por lo bajo a la reina que desde hacía mucho tiempo no veía una persona tan bella y graciosa. Todas las damas observaban con atención su peinado y sus vestidos, para tener al día siguiente otros semejantes, siempre que existieran telas igualmente bellas y manos tan diestras para confeccionarlos. El hijo del rey la colocó en el sitio de honor y en seguida la condujo al salón para bailar con ella. Bailó con tanta gracia que fue un motivo más de admiración. Trajeron exquisitos manjares que el príncipe no probó, ocupado como estaba en observarla. Ella fue a sentarse al lado de sus hermanas y les hizo mil atenciones; compartió con ellas los limones y naranjas que el príncipe le había obsequiado, lo que las sorprendió mucho, pues no la conocían. Charlando así estaban, cuando Cenicienta oyó dar las once y tres cuartos; hizo al momento una gran reverenda a los asistentes y se fue a toda prisa. Apenas hubo llegado, fue a buscar a su madrina y después de darle las gracias, le dijo que desearía mucho ir al baile al día siguiente porque el príncipe se lo había pedido. Cuando le estaba contando a su madrina todo lo que había sucedido en el baile, las dos hermanas golpearon a su puerta; Cenicienta fue a abrir. -¡Cómo habéis tardado en volver! -les dijo bostezando, frotándose los ojos y estirándose como si acabara de despertar; sin embargo no había tenido ganas de dormir desde que se separaron. -Si hubieras ido al baile -le dijo una de las hermanas-, no te habrías aburrido; asistió la más bella princesa, la más bella que jamás se ha visto; nos hizo mil atenciones, nos dio naranjas y limones. Cenicienta estaba radiante de alegría. Les preguntó el nombre de esta princesa; pero contestaron que nadie la conocía, que el hijo del rey no se conformaba y que daría todo en el mundo por saber quién era. Cenicienta sonrió y les dijo: -¿Era entonces muy hermosa? Dios mío, felices vosotras, ¿no podría verla yo? Ay, señorita Javotte, prestadme el vestido amarillo que usáis todos los días. -Verdaderamente -dijo la señorita Javotte-, ¡no faltaba más! Prestarle mi vestido a tan feo Culocenizón... tendría que estar loca. Cenicienta esperaba esta negativa, y se alegró, pues se habría sentido bastante confundida si su hermana hubiese querido prestarle el vestido. Al día siguiente las dos hermanas fueron al baile, y Cenicienta también, pero aún más ricamente ataviada que la primera vez. El hijo del rey estuvo constantemente a su lado y diciéndole cosas agradables; nada aburrida estaba la joven damisela y olvidó la recomendación de su madrina; de modo que oyó tocar la primera campanada de medianoche cuando creía que no eran ni las once. Se levantó y salió corriendo, ligera como una gacela. El príncipe la siguió, pero no pudo alcanzarla; ella había dejado caer una de sus zapatillas de cristal que el príncipe recogió con todo cuidado. Cenicienta llegó a casa sofocada, sin carroza, sin lacayos, con sus viejos vestidos, pues no le había quedado de toda su magnificencia sino una de sus zapatillas, igual a la que se le había caído. Preguntaron a los porteros del palacio si habían visto salir a una princesa; dijeron que no habían visto salir a nadie, salvo una muchacha muy mal vestida que tenía más aspecto de aldeana que de señorita. Cuando sus dos hermanas regresaron del baile, Cenicienta les preguntó si esta vez también se habían divertido y si había ido la hermosa dama. Dijeron que sí, pero que había salido escapada al dar las doce, y tan rápidamente que había dejado caer una de sus zapatillas de cristal, la más bonita del mundo; que el hijo del rey la había recogido dedicándose a contemplarla durante todo el resto del baile, y que sin duda estaba muy enamorado de la bella personita dueña de la zapatilla. Y era verdad, pues a los pocos días el hijo del rey hizo proclamar al son de trompetas que se casaría con la persona cuyo pie se ajustara a la zapatilla. Empezaron probándola a las princesas, en seguida a las duquesas, y a toda la corte, pero inútilmente. La llevaron donde las dos hermanas, las que hicieron todo lo posible para que su pie cupiera en la zapatilla, pero no pudieron. Cenicienta, que las estaba mirando, y que reconoció su zapatilla, dijo riendo: -¿Puedo probar si a mí me calza? Sus hermanas se pusieron a reír y a burlarse de ella. El gentilhombre que probaba la zapatilla, habiendo mirado atentamente a Cenicienta y encontrándola muy linda, dijo que era lo justo, y que él tenía orden de probarla a todas las jóvenes. Hizo sentarse a Cenicienta y acercando la zapatilla a su piececito, vio que encajaba sin esfuerzo y que era hecha a su medida. Grande fue el asombro de las dos hermanas, pero más grande aún cuando Cenicienta sacó de su bolsillo la otra zapatilla y se la puso. En esto llegó la madrina que, habiendo tocado con su varita los vestidos de Cenicienta, los volvió más deslumbrantes aún que los anteriores. Entonces las dos hermanas la reconocieron como la persona que habían visto en el baile. Se arrojaron a sus pies para pedirle perdón por todos los malos tratos que le habían infligido. Cenicienta las hizo levantarse y les dijo, abrazándolas, que las perdonaba de todo corazón y les rogó que siempre la quisieran. Fue conducida ante el joven príncipe, vestida como estaba. Él la encontró más bella que nunca, y pocos días después se casaron. Cenicienta, que era tan buena como hermosa, hizo llevar a sus hermanas a morar en el palacio y las casó en seguida con dos grandes señores de la corte. 2. Elabora un acuerdo con los datos del relato anterior: TEMA DEL CUENTO EPOCA EN QUE TRANSCURRE EL CUENTO PERSONAJES LUGAR DONDE SE DESARROLLA LA HISTORIA 3. De acuerdo con el cuento: “La Cenicienta”, responde las siguientes preguntas:  ¿Qué personajes intervienen en el cuento? ____________________ _______________________________________________________  ¿Por qué la joven recibió el nombre de cenicienta? ______________ _______________________________________________________  ¿Quién ofrece la fiesta? ¿Cuál es el motivo? ___________________ _______________________________________________________  ¿Cómo se sentía la joven por no poder asistir al baile? ___________ _______________________________________________________  ¿Qué personaje hace posible que cenicienta asista al baile? ¿Cuál es su condición? _________________________________________________  ¿Qué paso con cenicienta en el baile? ________________________ _______________________________________________________  Al perder el zapatito y recogerlo el rey ¿qué sucede? ____________ _______________________________________________________  ¿Cómo termina el cuento? _________________________________ _______________________________________________________  ¿Consideras que las personas deben burlarse de las situaciones particulares que viven los demás? ¿Por qué? __________________________________________________________________________________________________________________________________________  ¿Cómo te sentirías si los demás se burlaran o aprovecharan de ti? ¿Por qué? ________________________________________________________ _______________________________________________________  Describe una situación en la que tú te hayas sentido como “Cenicienta”. Dibuja en Power Point : _________________________________________ ___________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________.  Identifica en el cuento dos momentos en los que algún personaje ha tratado mal a otro. ___________________________________________________ ____________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________ 4. Busca en el diccionario el significado de las siguientes palabras:  Madrastra: ______________________________________________  Viuda: __________________________________________________  Impertinente: ____________________________________________  Fregar: _________________________________________________  Cena: __________________________________________________  Reprimir: _______________________________________________  Sollozar: ________________________________________________  Exclamar: _______________________________________________  Desgracia: ______________________________________________  Transformar: ____________________________________________  Prendar: ________________________________________________  Hermanastra: ____________________________________________  Escalinata: ______________________________________________  Huida: _________________________________________________  Idear: __________________________________________________  Doncella: _______________________________________________  Heraldo: ________________________________________________ 5. Realiza un dibujo que represente un mensaje que te deja la historia, escribe por qué te gusto y qué fue lo que mas te llamo la atención.